Cuando las monedas se escurren entre los dedos, las bolas se convierten en limones agrios que giran por el aire y un tulipán blanco se transforma en un suspiro, Sir Julian está trabajando. Sus trucos, a veces poéticos, a veces escandalosamente divertidos, están siempre lo bastante cerca como para tocarlos. Delante de los invitados o en la mesa, Sir Julian hila sus cuentos y encanta a grandes y pequeños.